Un sacerdote
>> domingo, julio 22, 2007
Un sacerdote no es una persona perfecta. Comete sus errores y tiene defectos. Pero no creo que un sacerdote lo sea cualquier persona. Ni siquiera pienso que todos los sacerdotes puedan ser llamados sacerdotes.
Sé que no lo parece, pero conozco a muchos sacerdotes debido a que he estado en muchos sitios: desde el Opus Dei, Jesuitas, Redentoristas, Pasionistas (este último es el único que ha visitado mi casa). Y voy a atreverme a comentar sobre lo que es para mí un sacerdote.
Un sacerdote es una persona que tiene el Amor como objetivo en su vida. Quiere fomentarlo y es nexo de unión cuando hace falta el amor. Comete errores, pero sabe que debe pedir perdón. Debe tener muy claro que NO es un ser superior al que se debe servir: mas bien está hecho para servir (recordad a Jesús lavando los pies a los discípulos). Erróneamente se puede confundir el "magisterio de la Iglesia" con que ellos son superiores.
Un sacerdote debe abarcar todo tipo de personas. No debe centrarse en un "grupo preferido". Debe saber dar oportunidades a todos, confiar en ellos y apoyarles.
Lo que no debe hacer un sacerdote es rechazar a personas. Aunque estas personas lo rechacen también, él debe dar ejemplo de lo que es, y para lo que vive: debe ser una persona excepcional, que demuestre su propio objetivo en la vida: amar.
Un sacerdote no debe cometer el peor pecado: hablar mal de otros, querer hundir a otras personas para ocultar sus defectos.
Si un sacerdote excluye a gente, si se hace así mismo superior, si no sabe pedir perdón o si actúa con dejadez ¿acaso debo considerarle sacerdote porque tiene un "título"?
Menos mal que conozco a buenos sacerdotes, y ellos saben bien que son para mi héroes a seguir.













