Avaricia

>> miércoles, abril 21, 2010

En el Purgatorio de Dante, los penitentes eran obligados a arrodillarse en una piedra y recitar los ejemplos de avaricia y sus virtudes opuestas. «Avaricia» es un término que describe muchos otros ejemplos de pecados. Estos incluyen deslealtad, traición deliberada, especialmente para el beneficio personal, como en el caso de dejarse sobornar. Búsqueda y acumulación de objetos, robo y asalto, especialmente con violencia, los engaños o la manipulación de la autoridad son todas acciones que pueden ser inspirados por la avaricia. Tales actos pueden incluir la simonía.


Esto es lo que pone la Wikipedia, y esta es mi experiencia.

Comienzo con un "culpa mía". Yo en su día fui avaricioso, y creo que es algo que se debe aprender. En un mundo basado en dinero, te hace pensar que es lo más valorable y justo estar pendiente de él. Pero se produce el caso de que te agarras incluso al dinero que no te pertenece: el que has robado, el que has ganada con un sueldo muy superior al que deberias ganar o el que te han dado tus familiares.

Cuando estudiaba ingeniería, a veces me pedían prestado para un paquete de patatas. Me molestaba el hecho de que no me lo devolviesen, aunque fuera poco, porque realmente no he invitado a ese dinero o he sacrificado el usarlo para mi.

Hoy miro horrorizado cómo se hacen separaciones incluso para comer "Es que yo me he comido el 37% de las patatas y por ello pago el 37%". Bueno, es exagerado, pero sí que he visto como alguien se pelea por comer más patatas de un paquete comprado a medias.

Por otro lado está la expresión "Te invito yo y tu me invitas mañana". No creo que sea correcta. "Invitar" significa Pagar el gasto que haga o haya hecho otra persona, por gentileza hacia ella. Si estas pidiendo algo a cambio es descortés.

Perfectamente puedes decir "no tengo dinero para X", es lógico y no hay muchos que tenga para todo. Me sorprende gente que no te invita a un café pero luego se compra cosas superficiales como... un iPhone: con ese dinero ceno yo 60 veces con alguien. Cambiemos el chip del negocio: yo no tengo para un iPod, no puedo prestar 20 euracos, pero no dejaré de invitar a colacados, que sumados todos los cientos que invite no moriré de hambre -seguro-.

A lo mismo con los detalles: El hacer un regalo de cumpleaños a cada persona que conozco me parece... exagerado. No me gusta, es algo asociado a una sociedad de consumo y muchas veces se realiza asumido en una esfera de pereza o por quedar bien. Por eso mismo a mi me gustan más los detalles. Un detalle no cuesta dinero o -si lo cuesta- es irrisorio. Por ejemplo, un dibujo, una llamada, un mensaje o parar a alguien y decirle "¿que tal estas?" o "me he acordado de ti".

Pero voy más allá: incluso estas cosas pueden estar enfrascadas en un "lo hago por mi, para tener vida social". Hay un paso más, y es el pensar "más en los demás". Para eso te tienes que acordar de tus promesas: no decir palabras al aire por quedar bien, sino cumplirlo. Y si no se cumple, pedir disculpas y acordarse con ello del cumplimiento.

Por ejemplo, a mi me gusta invitar a la gente a la tienda. No para que compren, sino para charlar con ellos, hablar de nuestras vidas. Normalmente escucho "si, claro que me pasaré", pero ¿sabes? creo que sólo se han pasado por la tienda 1 de cada 100... o menos.

Yo aprendí a ser generoso con los años, es algo que se hace por gentileza a los demás. Sólo diré dos cosas más:
  • Se requiere iniciativa: ofrecer algo que se quiere para uno mismo.
  • No se requiere tener dinero, sino tan sólo pensar más en los demás que en uno mismo.

2 han cogido un SUGUS:

Sugus miércoles, abril 28, 2010 12:04:00 p. m.  

¡pues vente cuando quieras!, que yo siempre tengo conversación para marujear... jajaja.

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