Que triste pueden ser algunos finales. En mi caso, cuando llegué a Madrid, me quise meter en una Iglesia a dar catequesis: siempre me ha gustado hablar de amor y más si se hace en grupo.
Al principio tuve problemas con la gente de la parroquia, excepto con los curas. Era bastante el protagonismo de los laicos y resultaba incómodo. Llegaron a pensar de mi "mira el idiota este que viene".
Con lo años, la cosa ha ido cambiando: la gente que se hizo amiga al instante ya no lo es, y los enemigos se volvieron amigos. Supongo que su único problema fue el prejuicio: aprendieron a conocerme a largo plazo y cambiaron de idea.
Y con los años, me hice una formación en el amor: no hablo de tanto religiosa, sino de trato a diferentes grupos de gentes, ya que pude ser catequista, misionero, instrumentista, hacer oraciones...
Pero como todo, uno aprende y necesita enseñar a los demás lo que ha aprendido. Y es cuando, teniendo una formación amplia... te cortan las alas: entran en acción los sacerdotes que te ven un peligro. Esta claro que soy peligroso: he abarcado campos que ellos no consiguen abarcar. Y ese campo es muy simple: enseñar con las acciones y no con las palabras. Tratar a las personas como individuales y no como grupo de oyentes. Y sobre todo: tratar el factor humano que hay en cada uno.
Sin querer darme la autentica excusa, me negaron con excusas irracionales; en verdad eran un "tu no puedes organizar esto, tu no puedes venir, tu no puedes hacer". Llegaron a ordenarme "como superior que soy, deja de hacer eso" y no pude presentar un grupo de convivencia con chicos discapacitados. Llegaron a decirme "No puedes reunir a gente en tu casa para cantar" cuando tampoco podía hacerlo en la parroquia, pues estaba prohibido el reunirse "por motivos de seguridad". Incluso "el coro no va a elegir cantos, eso va a cambiar y lo haré yo desde ahora", cuando se elegían cantos para una misa. También llegué a participar en unos debates de cómo era la situación de los laicos y como arreglarla: no sirvieron para nada, ya que nada de lo que se dijo se hizo: un cura se cree por encima de los laicos. Por último, una excusa de "no puedes ir al campamento porque el año pasado se formó un botellón" (ellos saben que no bebo) termina descubriendo la realidad por boca de otra persona: en verdad no quiere que vayas. Se pilla antes a un mentiroso que a un cojo.
Total: podrían tacharme de mal cristiano por soltar estas cosas en público. Pero nadie es nadie para decir si eres buen cristiano o no. Ya he dicho a ellos lo que opinaba... y la respuesta fue la ignorancia. La ignorancia es lo contrario del amor. Aun así el amor está por encima de todo, mis ideas se basan en el amor y no modificaré mis ideas. Esto que escribo es un grito al cielo: no me queda ya sitio donde decir estas cosas. Callarse no es la solución: no estoy escribiendo opiniones, estoy escribiendo hechos que me han ocurrido a mi. Así que optaré por seguir mi camino: abandono por expulsión psicológica para marcharme a otro lado. Porque esto no significa que no quiera saber nada de la Iglesia: La Iglesia son todas la personas. Apoyo a la Iglesia sabiendo conscientemente que está formada por personas imperfectas, que se equivocan: pero que su amplia mayoría esta compuesta por laicos, los que menos mandan y los que más hacen.
En otro lugar debe haber un grupo que acepte a todas las personas, que les dejen tener iniciativa, que les dejen transmitir conocimientos, que demuestren que que son cristianos con las acciones, y no con las palabras. Que sepan que una parroquia no es un sitio donde los laicos pagan para que los sacerdotes duerman: es de todos, donde pueden participar todos y hacer actividades de comunidad. Que se mojen en las injusticias y se pongan de tu lado con criterio propio: sí, que sufran así, ya que el amor requiere sufrir para acercarse a la perfección. Y de esta forma llegar a amar a los demás como a uno mismo.
BIENAVENTURADOS SERÉIS CUANDO POR CAUSA MÍA, OS INSULTEN Y DIGAN TODA CLASE DE CALUMNIAS CONTRA VOSOTROS, ALEGRAROS Y REGOCIJAROS, PORQUE VUESTRA RECOMPENSA SERÁ GRANDE EN LOS CIELOS.
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